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Agua

 No sé si existe algo más fascinante que el flujo inconstante de la existencia. 

Cuál rumbo toma una elección y cuánta riada lleva una vida. 

De confines inexplorados, tan cristalinos como opacos, donde todo está servido más aún nada se encuentra dado.

El correr de mil noches sin luna y tantas lunas diurnas, la inexorable invitación a lanzarse a lo profundo sin más certeza que el ocaso de lo que es tacto.

Sin aparente rastro se forjan  las marcas de esta piel que transmuta sutil y se revela perenne. 

Una espiral cíclica que camina palpitante hasta que el fulgor se apaga. 

Desconozco si se advierte una experiencia más inquietante. 

La cruda expectación de un fin inevitable y la dulcorosa esperanza de la eterna llama.


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#16

 

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