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Mostrando las entradas de diciembre, 2023

El último tren a Morges

Todo el camino miró a través de la ventanilla las líneas incesantes y los vaivenes de la amalgama entre naturaleza y humanidad que avanzaban difusos ante sus ojos refulgentes. No pensaba en nada puntual y, aún así, su cerebro rumiante encadenaba uno tras otro pensamientos y recuerdos de 6 años atrás y de pocos minutos por llegar. No tenía sentimiento alguno, sólo observaba expectante y nerviosa el paso del tiempo y el espacio.  No hubo otro tren en su vida que signifique tanto y que recuerde tan poco. No supo cuándo llegó a destino, no registró ni un rostro, incluso el paisaje que observó quedó olvidado. Sentía que llegaba tarde pero llegó temprano y con un leve temblor en las piernas caminó lentamente hacia un banco y decidió no levantar la vista del suelo, no pensar, no soñar, sólo esperar, no podía observar su llegada, no se atrevía a verlo caminar a lo lejos. Los minutos pasaban lento, se sentía una eternidad, imaginó todos los escenarios posibles, temió todas las posibilidades...

HOLA EXTRAÑO

Hola Extraño. Te sigo desde hace meses y no se aún quién eres. Pero no te preocupes, realmente no te sigo, sólo te observo cuando apareces, de casualidad, ácrono en el mundo virtual. He leído tus pensamientos en reiteradas ocasiones y debo confesar que creo que tienes una forma de pensar muy bonita. Eres un poeta de otro tiempo en el cuerpo de un joven contemporáneo que no encaja del todo bien en esa virtualidad mundana en la que te manejas; pero flirteas hábilmente entre las olas de publicaciones y los mares de superficialidad y has encontrado un lugar donde puedes ser cálido y auténtico. Simpatizo con las fotos fuera de cuadro, sin mucha historia o de rollo fotográfico de hace décadas que compartes amablemente. Sin embargo, cuando escribes, cuando cuentas en 50 palabras tus minutos de cotidianeidad con tal ligereza y compás inusitado siento que mi alma se despega y vuela y logras que me deje llevar a ese mundo, para mí, imaginario, que es tu realidad. Y no es poco decir, aunque no me...