En mi mente te creé y te creí.
Y si me perdí, también volví a ser yo.
Me hiciste volver a mi.
Me reconocí en tus ojos
y aprendí mis verdades
al verme en tu reflejo.
Me dejaste ser libre
y pensarlo,
y en tu cuerpo
acepté mis defectos,
en tus brazos
abracé mis errores,
en tu espalda
descansé mis miedos,
a tus pies
me amé primero.
Me hice a mi medida
a tu lado.
Me hice mi prioridad
en tu compañía.
Te creé, me inventé retazos de tí,
sin que fueras lo que quería.
No me cambiaste,
no te cambié.
Y sin embargo,
fue tal como lo pensé.
Comentarios
Publicar un comentario