Necesitas comprender que no todos los amores llegan al mismo destino,
ni todos los caminos que se unen se transitan iguales.
Así como los inicios son distintos.
Sin embargo, insistes.
Insistes con que cada alma que te roza sea una promesa de eternidad.
Es inminente que entiendas que las formas del amor nunca se parecen.
No cumplen las expectativas.
Necesitas comprender que cada historia es una única entrega.
Debes aprender a aceptar, livianamente,
las sutilezas de los encuentros,
los roces de las almas más allá de los cuerpos.
Requiere asumir que un adiós no es naufragio,
es una ola que ya tocó la arena y regresó a su mar.
No concluye el amor con la despedida.
Es la puerta a las nuevas oportunidades,
es el camino del amor hacia el amor,
peldaño tras peldaño.
Necesitas comprender que no todos los amores
están hechos de lo mismo.
Y que el plazo del amor no es el tiempo que mides:
no responde a semanas, meses o años.
Simplemente es el encuentro que se te obsequia,
de uno u otro modo para cobijar tu alma.
Necesitas comprender que todas las experiencias
son formas de amor.
Y todas te dan lo que quieres,
incluso cuando crees que debe ser diferente.
Acepta la entrega sin expectativa.
Y es que cuando lo entiendas…
Comentarios
Publicar un comentario