Hola Extraño.
Te sigo desde hace meses y no se aún quién eres. Pero no te preocupes, realmente no te sigo, sólo te observo cuando apareces, de casualidad, ácrono en el mundo virtual. He leído tus pensamientos en reiteradas ocasiones y debo confesar que creo que tienes una forma de pensar muy bonita. Eres un poeta de otro tiempo en el cuerpo de un joven contemporáneo que no encaja del todo bien en esa virtualidad mundana en la que te manejas; pero flirteas hábilmente entre las olas de publicaciones y los mares de superficialidad y has encontrado un lugar donde puedes ser cálido y auténtico. Simpatizo con las fotos fuera de cuadro, sin mucha historia o de rollo fotográfico de hace décadas que compartes amablemente. Sin embargo, cuando escribes, cuando cuentas en 50 palabras tus minutos de cotidianeidad con tal ligereza y compás inusitado siento que mi alma se despega y vuela y logras que me deje llevar a ese mundo, para mí, imaginario, que es tu realidad. Y no es poco decir, aunque no me conozcas, que me he dejado llevar. Tus relatos me conectan con alguien que no sé si he sido o si seré, me conectan con una historia que no es la mía pero que me apropio porque la siento transcurrir en mi alma.
Extraño ¿puedes dimensionar lo simbólico que ha sido para mi cruzarte hace meses? No salgo del asombro de ese día y de esa fotografía. Y me asombra aún más cómo un evento tan fugaz como ese pudo generar en mí una empatía y un asomo de cariño tan fervientes que te sigo y te observo cada vez que apareces. Y me pregunto por tu vida. Y un poco me importa que estés bien, que sigas contando tus historias y compartiendo tu rutina. Y es que en esas paredes transcurrió la mía y siento que algo de mi energía sigue allí y tu existencia en ese mismo espacio me transmite un sabor agridulce de todo lo que fue.
Hola Extraño.
Si, te sigo desde hace meses y no sé bien quién eres. Tampoco sabes de mi existencia, tan solo soy una seguidora. No me he obsesionado contigo, puedes estar tranquilo. Sólo me he apegado a un recuerdo en el que ahora, de una forma atemporal, formas parte aunque eres del presente. Nada de esto es extemporáneo, no estabas en mi vida en ese momento y tampoco eres parte ahora, pero dibujas recuerdos y nostalgias que son tuyos y un poco vecinos míos y es en ese intercambio donde todo es oportuno. Gracias Extraño, has creado nuevos mundos a mi mundo, has hecho historia en mi historia, haces magia sin saberlo, haces vida en mi vida.
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